EN EL BAÑO DEL HOSPITAL TAVERA

Elie J. Nahmias fue un empresario del mundo del petróleo. Había nacido cerca de Salónica en 1908, pero su familia se vio obligada a emigrar primero a la antigua Yugoslavia y luego a Suiza. Nahmías acabó asentándose en París, donde vivió hasta su muerte en 1994. Su gran pasión era la cultura sefardí, a la que él mismo pertenecía, de manera que viajaba a menudo por España en compañía de su mujer Inna. Especialmente tenían querencia por Córdoba, donde compraron una antigua casa solariega y la rehabilitaron sin escatimar medios ni buen gusto. Hoy la casa se conoce como “Casa del Judío” y una plaza cercana lleva el nombre del mecenas.

Carta de Mª Elena Gómez-Moreno, secretaria de las fundaciones Vega Inclán, al fotógrafo Pablo Rodríguez.
Carta de Mª Elena Gómez-Moreno a Pablo Rodríguez

Nahmias y su esposa tenían también pasión por cualquier lugar relacionado con la cultura judía, entre ellos, naturalmente, Toledo. El documento que os queremos enseñar hoy es buena muestra de ello. Se trata de una carta que la secretaria de las Fundaciones Vega-Inclán dirige a Pablo Rodríguez, nuestro conocido fotógrafo, para encargarle un reportaje. Lo mejor es transcribir esta parte de la carta: “Ahora, otro encargo. Un señor Nahmias, rico sefardí, que vive en París y tiene casa en Córdoba, tiene mucho interés en que se le fotografíe, en conjunto y en detalles, el cuarto de baño de azulejos de la Fundación Lerma (Hospital de Tavera). Es exigente en la calidad, tiene prisa y paga bien y pronto. Un conjunto, o varios, desde distintos puntos de vista y los detalles precisos para dar bien idea de todo”. Siguen los detalles de la entrega y pago del trabajo. Previamente, se ha hecho alusión a algún trabajo anterior encargado a los Rodríguez por la Fundación Vega-Inclán que, como sabemos y reza en su membrete, era entonces responsable de la Sinagoga del Tránsito y de la Casa del Greco, entre otros museos en España; en efecto, en el fondo Rodríguez del AHPTO se conservan varias fotografías y reportajes de ambos edificios. La carta tiene fecha de 1 de julio de 1967.

Conservamos esta carta de casualidad. Como ya hemos contado en varias ocasiones, al cerrar la Casa Rodríguez solo se compraron las fotografías, pero no los documentos textuales. Sin embargo, por algún motivo esta carta fue guardada en el mismo sobre que contenía los negativos encargados (y que, curiosamente, está rotulado como “Virgen de Guadalupe”), y así llegó hasta nosotros. Nos da alguna pista sobre el modo de trabajar de la Casa Rodríguez en esa época, porque alude a una cuenta de cliente, imaginamos que a nombre de las Fundaciones. En todo caso, hemos conservado tres fotografías de este reportaje, quizá las descartadas por el destinatario, que nos muestran un espacio muy poco conocido del famoso edificio. Dos de ellas dan una panorámica general, con alguna variación en la colocación de los objetos, y la tercera es un detalle de la azulejería. Como vemos, un par de fotos están rotuladas, indicando el objeto, el fotógrafo y la fecha: “Cuarto baño Tavera. Luisito. 22 julio 1967”; se refiere a Luis Rodríguez Garrido, el que sería último de su saga.

Baño del Hospital Tavera. Detalle de la azulejería.
Detalle de la azulejería

Finalmente, no podemos dejar de mencionar a la persona que firma la carta en cuestión. Se trata de Mª Elena Gómez-Moreno, una prestigiosa historiadora del arte que dirigía las Fundaciones Vega Inclán desde 1959. En la carta alude a su padre, el ilustre arqueólogo y arabista Manuel Gómez-Moreno Martínez.

RESTAURACIONES EN SAN JUAN DE LOS REYES

El monasterio de San Juan de los Reyes es una de las joyas arquitectónicas no solo de Toledo sino de toda Europa. Pero ha tenido una historia muy agitada. Además de monasterio, ha servido de cuartel y de museo, y ha sido varias veces destruido con mayor o menor amplitud y otras tantas reconstruido con mayor o menor fortuna. Si tenéis curiosidad por la historia de todas estas destrucciones y restauraciones, podéis consultar el libro de Daniel Ortiz, de donde hemos sacado algunos datos para este post.

Conservamos una buena colección de fotografías de restauraciones en San Juan de los Reyes dentro del fondo Rodríguez. Por ejemplo, esta que presenta el andamio colocado en el exterior del ábside de la iglesia y que sabemos fue realizada en 1916 porque salió publicada ese año en la revista “Toledo”. Sin embargo, muchas de las fotos que tenemos no están fechadas, como ocurre con la que nos muestra a un grupo de trabajadores, incluyendo quizá al arquitecto y al maestro de obras, a los que no hemos sabido identificar.

Entre todas las restauraciones sufridas por este edificio destaca la que realizó la Dirección General de Regiones Devastadas, organismo dependiente del Ministerio de la Vivienda, entre 1953 y 1966, bajo la dirección de los arquitectos Francisco Echenique y José Losada. La documentación de estas obras, incluyendo los planos, se encuentra hoy en el Archivo General de la Administración, pero algunos reportajes fotográficos se encargaron a la Casa Rodríguez y hoy tenemos estas fotos en el AHPTO. Por ejemplo, este otro grupo de trabajadores en el exterior del cimborrio. Pero incluso dentro de la serie “Rótulo” del fondo citado hay algunas cajas con información escrita que permite conocer no sólo quién encargó el reportaje, sino también la fecha y el fotógrafo. Las imágenes más recientes son del 28 de noviembre de 1958 cuando Luis Rodríguez Garrido, “Luisito”, fotografió las pechinas que soportan el cimborrio del crucero, ya restauradas. El sobre que guardaba este negativo junto con algunos más nos da alguna pista sobre la forma de trabajar de la empresa en estos momentos.

Foto de una escultura de santa sin cabeza, con una anotación al margen

Del año anterior, en concreto del 8 de febrero de 1958, es esta fotografía suelta de una escultura de santa sin cabeza en el taller de restauración, también obra de “Luisito”. Aquí, los datos sobre autor, fecha y motivo están escritos sobre la misma placa fotográfica. Digamos, de paso, que el taller de cantería y esculturas de piedra para esta restauración estuvo al cargo del escultor Cecilio Béjar y sus hermanos.

Las primeras fotografías datadas de esta restauración son del 17 de octubre de 1956 y llevan la firma de “Luis [Rodríguez Dorado]”. Como las anteriores, se trata de fotografías que buscan simplemente documentar los trabajos de restauración, lejos de cualquier pretensión estética. Y se ocupan de los elementos arquitectónicos, como esta enorme columna que sostiene el coro de la iglesia, y también de las esculturas que se restauraban en el taller, como estas tres estatuas de santos.

UNA INAUGURACIÓN, TRES SEDES Y VARIOS DESCONOCIDOS

El pasado miércoles por la tarde inauguramos nuestra exposición dedicada a celebrar el 90 aniversario del AHPTO. Aquí os ofrecemos algunas imágenes del acto, al que acudieron el Delegado Provincial de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, D. Francisco Javier Úbeda Nieto, y el Delegado Provincial de Educación, Cultura y Deporte, D. José Gutiérrez Muñoz, junto con un grupo de compañeros y amigos de la casa. A todos les agradecemos su asistencia y también agradecemos a Mª Eugenia Alguacil y Raquel Anaya el reportaje fotográfico.

Por supuesto, os invitamos a pasar por la exposición, abierta hasta mediados de septiembre. Pero, como complemento o para los que no podáis venir hasta Toledo, hemos elaborado este vídeo.

Una visita al AHPTO

Como veis, la imagen principal de la muestra es una visita al Archivo. El lugar es la primera sede del AHPTO, en el Hospital de Santa Cruz y el único personaje que hemos logrado reconocer es al primer director del Archivo, Francisco de Borja San Román. Así pues, la foto es anterior a su muerte el 15 de junio de 1942. Obviamente, se trata de una visita ilustre, cuyo principal protagonista parece ser el caballero alto y rubio que, inclinándose sobre un documento, está a la izquierda de San Román. Pero no hemos conseguido averiguar su identidad, ni tampoco la de ninguno de los demás que aparecen en la imagen. La fotografía procede de fondo Rodríguez y la caja donde originalmente estaba guardada ostenta una inscripción manuscrita que dice “Visita rumanos”. Además, en la misma fotografía hay un número que podría ser el del año (1932), aunque también podría referirse a cualquier otra cosa. Hemos contactado con el Instituto Cultural Rumano que, muy amablemente, nos contestó que ellos tampoco reconocían a ninguna de estas personas. De modo que cualquier ayuda por vuestra parte será más que bienvenida, como siempre —aunque esta vez incluso un poquito más.

Las obras de la Casa de la Cultura en el diario «El Alcázar» (1963)

Esta foto es, además, la única imagen que tenemos de la que fue primera sede de nuestro Archivo. En 1966 el Archivo y la Biblioteca se trasladaron a un edificio nuevo, la “Casa de la Cultura”, en el cercano Paseo del Miradero, a la que dedicamos una entrada hace algún tiempo. Lo cierto es que no tenemos ninguna imagen propia del archivo en sus años de estancia allí, salvo, en todo caso, lo que publicó la prensa local al iniciarse las obras en 1963, unas imágenes que dicen poco y, además, de muy mala calidad técnica.

Alzado del Archivo Histórico Provincial de Toledo

El traslado del AHPTO a su actual sede tuvo lugar en 1992, cuando nuestro centro encontró por fin un lugar propio en el que había sido convento de Jesús y María, de monjas dominicas, comprado por el Estado en 1984 para convertirlo en archivo. Es decir, que las obras se prolongaron durante ocho años, nada menos. Aquí tenéis uno de los alzados del proyecto original, que luego hubo de ser reformado. Hasta ahora, esta última es la sede en donde más tiempo ha permanecido nuestro centro.

UNIVERSIDAD E INSTITUTO EN TOLEDO: UNA EXPOSICIÓN

Como ya sabéis muchos de vosotros, el próximo viernes día 17 se inaugura una exposición para conmemorar el medio milenio del nacimiento de la Universidad de Toledo, y el 175 aniversario de su conversión en Instituto de Segunda Enseñanza. La exposición, organizada por la Universidad de Castilla-La Mancha, contará con cuatro sedes, una de ellas nuestro Archivo; las otras tres serán la Biblioteca de Castilla-La Mancha y las bibliotecas de Madre de Dios y Fábrica de Armas de la Universidad regional, todas ellas en Toledo. Como tenemos por costumbre, en las próximas semanas iremos desgranando algunos de los documentos que podréis ver en nuestra Sala de Exposiciones, pero podemos empezar ya con las fotografías, que no podían faltar.

El profesor Emiliano Castaños impartiendo clase en el Instituto de Toledo
El profesor Emiliano Castaños impartiendo clase en el Instituto de Toledo

Empecemos por lo más característico de una institución educativa: las clases. Esta conocida fotografía nos muestra al profesor Emiliano Castaños impartiendo su clase de Historia Natural. Castaños fue uno de los más ilustres profesores del Instituto de Toledo, donde impartió clases primero en 1912-13 y después entre 1939 y 1958; a esta última época debe pertenecer la fotografía. Además de científico y profesor, fue artista y en 1965 entró en la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo debido a sus grandes dotes de dibujante, especialmente de paisajes y naturaleza.

Acto público en el paraninfo del Instituto de Toledo
Acto público en el paraninfo del Instituto de Toledo

No menos significativos son los actos académicos. En esta foto vemos un acto público de cierta solemnidad, quizá una apertura de curso, en el “Paraninfo” (es decir, el salón de actos) de la antigua Universidad, ahora utilizado por el Instituto para la misma función. La foto, técnicamente regular, no está fechada pero las indumentarias sugieren los años 20-30 del siglo pasado.

Quizá el elemento que más continuidad sugiere entre la antigua Universidad, el Instituto y la Universidad actual es el edificio conocido por el nombre de su impulsor, el cardenal Lorenzana. En él estuvo la Universidad desde finales del siglo XVIII, allí permaneció el Instituto hasta los años 60 del siglo pasado, y allí se ubican hoy algunos de los servicios administrativos de la Universidad de Castilla-La Mancha, incluyendo el Paraninfo. El imponente edificio fue diseñado por el arquitecto Ignacio Haan y se considera uno de los mejores exponentes de la arquitectura neoclásica. Las fotografías que os ofrecemos, una del exterior y otra del interior, pueden fecharse en los años 40-50 del siglo pasado.

Pero un edificio no es nada sin personas que lo habiten. Así que, para terminar, dos fotos de grandes grupos. Por un lado, unos estudiantes en las escaleras que dan tanta personalidad a la fachada del edificio, y por otro un nutrido grupo de personas que participaban en el homenaje a Juan Suero Díaz, que fue director del Instituto, seguramente con motivo de su jubilación en 1946.

EL TOBOSO EN FOTOS

La semana pasada tuvimos el honor de recibir una donación de un conjunto de fotografías para nuestro archivo. Se trata de 59 imágenes del El Toboso fechadas todas en 1979. Su autora, Elena Carvajal García-Pando, nos ha cedido estas imágenes sin ninguna contraprestación aunque ella continúa conservando los positivos originales en papel; al parecer, los negativos se perdieron hace tiempo. En todo caso, las imágenes son muy interesantes y, por supuesto, agradecemos a su autora y propietaria su generosidad. Hay que señalar que esta pequeña colección complementa perfectamente nuestros fondos fotográficos, entre los que no contábamos con ninguna imagen de El Toboso.

El Toboso. Calle Miguel Hernández
El Toboso. Calle Miguel Hernández

Las fotografías fueron tomadas con ocasión de una exposición celebrada en las antiguas Escuelas de la localidad manchega en el año citado. Todas reflejan distintos elementos arquitectónicos en un momento en que la arquitectura toboseña todavía no había sufrido las alteraciones propias del desarrollo urbanístico de finales del siglo pasado. Además de las imágenes en sí, la donación incluye una guía que identifica cada uno de los lugares retratados y aporta algunos detalles históricos o etnográficos, y de ella hemos sacado la mayor parte de nuestros datos.

El Toboso. Pozo de la Cadena
El Toboso. Pozo de la Cadena

Entre los elementos retratados destacamos los pozos, que fueron declarados Bien de Interés Patrimonial en 2016. Del total de ocho pozos conservados, tenemos fotos de tres de ellos: el de la Puerta, el de Arriba y el de la Cadena. Os ofrecemos una imagen de este último, donde se aprecian las marcas de las sogas utilizadas para sacar el agua.

También tenemos varias imágenes de elementos de interés etnográfico, como la reja de una casa de la calle Bancos, que fue zapatería y casino, las tinajas con la marca “Toboso” o una aldaba con forma de pata de caballo.

Pero la mayor parte de las imágenes son de elementos arquitectónicos. Así, la portada de la llamada “Casa de los Perros” (por los que se ven junto a la ventana), las ruinas de la ermita de Santa Ana o la bella perspectiva de la calle Alberto Cerro, con sus casas encaladas.

Y terminamos con dos fotografías de patios, una de ellas de la “Casa de la Memoria” y otra, de una casa en la calle María Zambrano, donde se aprecia el característico empedrado decorativo.

INUNDACIONES

Ahora que la DANA ya ha pasado sobre nuestras tierras y que, afortunadamente, los daños son solo materiales (aunque en algunos casos muy importantes), os traemos algunas de las fotos sobre inundaciones que atesora el fondo “Rodríguez”.

Empezamos con fotos de los antiguos molinos, en donde el agua corre con especial violencia debido a los azudes que alimentan la maquinaria. Aquí os ofrecemos una perspectiva de los molinos de Saelices y dos de los molinos de Santa Ana, junto al puente de San Martín. Estas dos últimas fotos corresponden a la riada de abril de 1924 y fueron realizadas por Pedro Román; una de ellas llegó a publicarse en la revista “Blanco y Negro”.

De la misma zona, pero probablemente en otro año, hemos encontrados varias fotografías estereoscópicas que nos han impresionado aún más, a pesar de que no podemos apreciar bien los detalles. En todo caso, parece verse, en medio de las aguas embravecidas, a un grupo de personas en una barca. Incluso, en una de las fotos, que os ofrecemos ampliada, quizá podríamos creer que hay otro grupo en otra barca o en otra isleta y una cuerda que une ambos grupos. Lo cierto es que la imagen no permite estar seguro de todo esto. Quizá solo haya un grupo en una barca y estén haciendo otra cosa pero, sea lo que sea, es evidente que se están jugando la vida.

Inundación en la Fábrica de Armas (1947)
Inundación en la Fábrica de Armas (1947)

En las siguientes imágenes ya el agua parece menos violenta, aunque no menos destructiva. Por ejemplo, la que muestra la fachada del edificio Sabatini de la Fábrica de Armas parcialmente cubierta por el agua, y un grupo de personas esforzándose por manejar una barca, es quizá una de las más conocidas. Puede datarse en febrero de 1947, y aprovechamos para decir que todas las dataciones de las fotografías de hoy proceden del siempre estupendo blog Toledo Olvidado, donde encontraréis más fotos de inundaciones.

Para terminar, os mostramos dos imágenes de la Huerta del Rey convertida en una laguna, desde dos perspectivas distintas. La foto que incluye el Puente de Alcántara (por cierto, en reparaciones) no hemos podido fecharla, pero la otra corresponde también a la riada de 1947.

LAS CALLES DE TOLEDO

Dentro del casi inagotable fondo de la Casa Rodríguez hay algunos grupos de fotografías en cierto modo especiales. Hace poco os presentamos las que se utilizaron para la edición del Catálogo Monumental de la Catedral de Toledo, y hoy vamos a fijarnos en el conjunto denominado “Calles de Toledo”.

Como sabéis, al cerrar la empresa en 1984 su fondo fotográfico fue comprado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Desgraciadamente, solo se compraron las fotografías, negativos y positivos, pero no el resto de documentación que hubiera permitido comprender el funcionamiento del establecimiento. Durante diez años, el conjunto estuvo almacenado en el Museo de Santa Cruz y en la propia sede de la Consejería de Educación y Cultura, antes de ingresar definitivamente en el AHPTO. Durante los tres años siguientes, hasta 1997, se emprendió la organización del fondo, tarea en la que intervinieron varias empresas y expertos pero en la que tuvo un papel decisivo Gerardo F. Kurtz, un reconocido especialista en la materia. Él fue el que estableció la organización interna en las series que conocemos hoy y que podéis consultar en la correspondiente entrada del Censo Guía de Archivos Españoles. Su principal empeño fue reconstruir los conjuntos de fotografías que reflejasen el funcionamiento de la empresa. Muchas veces el estado de desorden en el que llegaron los clichés lo hizo imposible, pero en algunas ocasiones consiguió identificar conjuntos coherentes que respondían a actuaciones de la Casa Rodríguez mientras estuvo activa. Uno de estos conjuntos es la serie denominada “Calles de Toledo”.

En efecto, se reconocieron un grupo de cajas rotuladas con esa expresión y con las fechas de 1964 y 1971. Tras algunas averiguaciones, Kurtz determinó que se trataba probablemente de unos encargos hechos por el Ayuntamiento en esas fechas, consistentes simplemente en ir por las calles cámara en ristre y plasmar todo lo que el fotógrafo considerase interesante. Posteriormente hemos podido datar alguna de estas imágenes por otros medios y hemos encontrado coincidencias, como esta de la calle Sinagoga que ya utilizamos hace un tiempo, pero otras fotografías corresponden a otras fechas, como la de la construcción del Puente de la Cava hacia 1977.

No hemos podido confirmar si efectivamente existió tal contrato, pero, desde luego, lo que sí tenemos es el conjunto de 182 imágenes que retratan las calles de la ciudad, generalmente desde un punto de vista monumental, pero a veces con detalles de la vida cotidiana. El conjunto hace el mismo efecto que las imágenes que actualmente consultamos a través de algunas aplicaciones en Internet asociadas a los mapas, pero medio siglo antes. De hecho, muchas de estas fotos ya han sido utilizadas y sin duda os resultarán familiares. Pero no por eso pierden su interés.

LAS FOTOS DEL CATÁLOGO DEL CONDE DE CEDILLO

Probablemente muchos de vosotros ya conozcáis el impresionante “Catálogo monumental de España”. Se trata de un proyecto iniciado por el Estado en 1900 para describir todas las riquezas monumentales y artísticas existentes en nuestro país, provincia por provincia. Se nombró director al académico Manuel Gómez Moreno, que naturalmente tuvo que ir delegando en otros estudiosos. La provincia de Toledo fue adjudicada hacia 1904 a Jerónimo López de Ayala, conde de Cedillo. Parece que en 1919 el aristócrata ya había entregado el manuscrito correspondiente a los pueblos de la provincia, pero nunca llegó a entregar el de la capital. Hoy todos los manuscritos del “Catálogo monumental de España” que fueron entregados, incluyendo el de la provincia de Toledo, se conservan en el Centro de Estudios Históricos del CSIC, han sido digitalizados y pueden consultarse fácilmente.

A finales de la década de 1980 el nieto de don Jerónimo encontró en su biblioteca familiar un volumen de notas que parecían corresponder a ese “Catálogo” de la ciudad de Toledo que nunca llegó a entregarse. De entre ellas, las correspondientes a la Catedral estaban prácticamente listas para ser publicadas y, en unión con la museóloga y académica Matilde Revuelta, prepararon su edición, que se realizó en 1991 por cuenta de la Diputación Provincial y que hoy también puede consultarse en Internet. En esta edición se incorporaron una serie de fotografías que, como señala la propia Revuelta, “han sido proporcionadas por la Consejería de Cultura y el Museo de Santa Cruz, en donde depositó sus clichés el equipo redactor del Inventario de la Catedral recientemente publicado”.

Sin duda, las fotografías “proporcionadas por la Consejería de Cultura” son del fondo Rodríguez, que en aquel momento aún se encontraba en el Museo de Santa Cruz. En efecto, al abordar su organización en el AHPTO en 1995 se pudo localizar un grupo de fotografías, todas relacionadas con la Catedral, que venían metidas en sobres con el membrete de la Consejería de Educación y Cultura. De entre estos “Sobres de Consejería” llamó la atención uno en particular que llevaba escrita la indicación “Positivos del Catálogo Monumental y Artístico de la Catedral de Toledo. Conde de Cedillo”. Cada foto llevaba al dorso una pegatina con la descripción de la imagen y un número que coincide plenamente con el de las imágenes del Catálogo. Por tanto, es evidente que este “sobre” contiene las que fueron utilizadas en esta edición del “Catálogo” del conde de Cedillo. Hay que señalar, no obstante, que durante el proceso de organización posterior algunas de estas fotos se llevaron a otras series, en concreto las denominadas “Original 1” y “Clasificadas”.

Hoy, el conjunto consta de 110 fotografías, que podéis consultar en el Archivo de la Imagen de Castilla-La Mancha (tenéis que escribir “SC-17” en el cajón de búsqueda), y aquí os dejamos algunas de ellas: la Virgen de la Capilla Mayor, el retrato de don Álvaro de Luna de la capilla de Santiago, la Virgen del Sagrario sin sus ornamentos habituales, la custodia de Arfe, el arca de San Eugenio y la Campana Gorda. Solo una mínima muestra del imponente patrimonio que atesora la Catedral.

MÁS NIEVE EN TOLEDO

No es la primera vez que recurrimos a alguna fotografía de la ciudad de Toledo bajo la nieve para despedir el año. Y es que es casi imposible sustraerse a la imagen generalizada que asocia la Navidad a los paisajes nevados, a pesar de que en realidad este fenómeno meteorológico es relativamente raro por nuestras latitudes, más aún desde que el cambio climático ha hecho sentir sus efectos. Por eso no tenemos demasiadas referencias textuales ni gráficas a la nieve en Toledo y su provincia. Pero alguna hay.

Plaza nevada

Hoy os traemos dos fotos de sendas plazas toledanas bajo una gruesa capa blanca. Ambas son imágenes estereoscópicas. Como sabéis, la fotografía estereoscópica fue una técnica que trataba de reproducir el efecto de profundidad que nos ofrecen nuestros dos ojos que, al estar separados entre sí unos 6,5 centímetros, captan siempre dos imágenes a la vez que luego se funden en nuestro cerebro. Las cámaras estereoscópicas hacían exactamente lo mismo: captaban dos imágenes simultáneas levemente separadas entre sí de manera que, una vez reveladas y gracias a unos visores especiales, dieran como resultado una imagen con sensación de profundidad, o de 3D, como diríamos hoy. La estereoscopia se inició hacia 1840 y entró en decadencia a partir de la década de 1910. Sin embargo, muchos fotógrafos siguieron practicando esta técnica, que seguían reclamando algunos clientes, poseedores de los visores especiales que hemos citado. Así ocurre con la foto de la plaza del Ayuntamiento, mirando hacia la Catedral, que se ha datado en la década de 1930.

Plaza nevada

Más moderna incluso parece ser la segunda imagen que os ofrecemos, que muestra la Plaza de San Justo y podría datarse en la década de 1950, cuando este tipo de fotografías ya debían considerarse casi reliquias. En todo caso, os animamos a que os fijéis en las dos imágenes de cada fotografía, y observéis las diferencias entre ellas, aunque desgraciadamente el efecto de profundidad se pierda por completo al contemplarlas sin su visor. Con estas imágenes os deseamos lo mejor para el próximo año 2020.

JAZZ EN LA MANCHA

El próximo viernes día 22 es Santa Cecilia, la patrona de la música. Nuestro archivo guarda muchos documentos relacionados con la música y los músicos, pero esta vez hemos querido fijarnos en la música popular contemporánea, lo que podríamos denominar genéricamente “música moderna” y hace un siglo se llamaba “jazz”, sin hacer muchas más distinciones.

Grupo de jazz

Como es sabido, el jazz es un estilo musical originado en la costa suroriental de los Estados Unidos a finales del siglo XIX, producto de la combinación de varios elementos musicales previos, como la música negra tradicional, el blues o el ragtime. Durante mucho tiempo, la palabra “jazz” identificó casi cualquier música no reconocida como “clásica” ni tradicional. Con esta idea, hacia finales de la década de 1920 llegaron a España los primeros músicos y orquestas dedicados a este tipo de música, que pronto hizo furor por nuestras tierras como en todo el mundo. Parece ser que la primera actuación de jazz registrada en nuestro país tuvo lugar en Barcelona en 1929, pero pronto se difundió por todas partes. Así lo demuestra esta foto, tomada en la plaza de toros de Albacete en 1930, que presenta al grupo “The Black Stars Band” a punto de tocar para el público manchego. Este grupo estaba liderado por Aquilino Calzado González, “El Negro Aquilino” —probablemente, en el centro con sombrero de copa—, también llamado “el Saxofón Humano”, quien pronto se haría popular al introducir el saxofón en el flamenco. Grabaría varios discos e incluso le salió un rival, Fernando Vilches “El Profesor”, y ambos llenaban las plazas de toros con sus competiciones de virtuosismo flamenco al saxo. Todavía hoy pueden encontrarse por Internet reediciones de sus discos de las décadas de 1930 y 1940, en los que colabora nada menos que un joven Sabicas.

Grupo musical

Pero no todos los músicos pudieron realizar “fusiones” de tanto nivel. Las sencillas orquestas, que pocos años antes deleitaban al personal con jotas y seguidillas, tuvieron que adaptarse con rapidez porque, entonces como hoy, el público exigía que se interpretasen las canciones populares del momento. Así que los músicos no solo aprendieron qué significaba el “jazz” y los ritmos que englobaba este término, sino que también debieron incluir nuevos instrumentos. En esta otra foto, tomada en Villalgordo del Júcar en 1935, la “Orquestina Ideal Jazz” ha incorporado una rudimentaria —desde nuestro punto de vista actual, por supuesto— batería, cuyo intérprete se destaca del resto por su colorido atuendo y su pose rebelde. El “mestizaje”, como diríamos hoy, incluye otros instrumentos ya menos exóticos pero también característicos del jazz, como el clarinete, la trompeta y el saxofón y hasta una flauta en manos del que, a todas luces, es el miembro más joven del grupo, mientras que la fuerza de la tradición se mantiene en el acordeón. Hay que decir que este grupo rural compartió nombre con otras orquestas mucho más sofisticadas y que funcionaron por los mismos años en Villena o Binéfar, y hasta se ha impulsado un festival de jazz en esta última localidad con el nombre de “Ideal Jazz”.