LOS ALREDEDORES DE TALAVERA DE LA REINA Y DE TOLEDO

Uno de los fondos documentales más característicos y más utilizados de cualquier archivo histórico provincial es el Catastro, y nuestro archivo no es una excepción. El año pasado un total de 471 personas distintas acudieron a nuestro centro en relación con este fondo, tanto presencialmente como a través del correo electrónico, se realizaron casi 3.900 consultas, y se entregaron más de 9.000 reproducciones de documentos. En resumen, el Catastro significa más de la mitad de nuestros servicios al público.

Plano de los alrededores de Talavera de la ReinaComo es sabido, el Catastro es el conjunto de datos, textuales y gráficos, destinados a averiguar las propiedades inmuebles de cada ciudadano, con la intención de que pague más quien más tiene. Evidentemente, esto implica que el Catastro solo se puede desarrollar en la Edad Contemporánea; durante el Antiguo Régimen el reparto de impuestos dependía del estatuto jurídico de cada persona, no de sus propiedades. Al margen de algún intento previo, el más famoso de los cuales es el llamado “Catastro de Ensenada”, estas operaciones se iniciaron en España hacia 1845 con los “amillaramientos”. La historia del Catastro desde entonces es bastante compleja, con épocas de escasa actividad o incluso paralización y otras épocas de claro impulso. Hay que decir también que, en general, se empezó por las propiedades rústicas, mientras que el Catastro de Urbana no funcionó plenamente hasta bien entrada la segunda mitad del siglo pasado.

 

Plano de los alrededores de ToledoEn nuestro archivo, la documentación catastral se fecha entre 1879 y 2008. Sin embargo, la gran mayoría de las personas que solicitan esta documentación no son investigadores propiamente dichos, sino ciudadanos que necesitan consultarla para solucionar cuestiones administrativas. Pero el Catastro también tiene un enorme potencial para la investigación histórica. Hoy os traemos solo dos ejemplos, correspondientes a dos mapas fechados ambos en marzo-abril de 1936, es decir, justo antes del inicio de la guerra civil. Los hemos escogido porque, aunque corresponden a zonas consideradas entonces rústicas, lindan directamente con los cascos urbanos de las dos principales ciudades de nuestra provincia, Toledo y Talavera de la Reina. Esto, unido a la asombrosa precisión de sus dibujos, nos permite conocer con todo detalle cómo eran estas áreas semiurbanas en este momento tan significativo.

Plano de los alrededores de Talavera de la Reina (detalle)El primer mapa está fechado el 30 de marzo y corresponde a la zona oriental inmediata al casco urbano de Talavera de la Reina. Como vemos, se han dibujado la Ermita de la Virgen del Prado con sus jardines, la Plaza de Toros y el arroyo de Papacochinos, hoy canalizado y subterráneo. El plano llega a marcar con toda precisión las fuentes, jaulas, estanques y hasta el evacuatorio de los Jardines del Prado.

 

Plano de los alrededores de Toledo (detalle)El segundo mapa tiene fecha de apenas dos días después, el 1 de abril, y presenta la zona periférica a Toledo conocida como Ronda del Valle o simplemente “El Valle”. Fijémonos en el sur, donde, además de la ermita que da nombre a toda la zona, encontramos varias centrales eléctricas o “fábricas de luz”, e incluso una fábrica de harinas, todas aprovechando el caudal del río Tajo. Hoy todas estas fábricas están abandonadas y muchas en ruinas.

EL PUEBLO MÁS PEQUEÑO DE ESPAÑA

Muchos de nosotros pasamos parte de nuestras vacaciones en pequeños pueblos que reviven en verano, pero que quedan prácticamente abandonados en invierno. Y el debate sobre la despoblación de la España interior se ha reanimado en los últimos meses. El post de hoy lo queremos dedicar a estos pueblos pequeños que mantienen una lucha heroica por conservar su identidad propia.

El “top” de los pueblos más pequeños de España lo componen los siguientes lugares: Cerveruela (Zaragoza), Salcedillo (Teruel), Castilnuevo (Guadalajara), Jaramillo Quemado (Burgos) y Villarroya (La Rioja). Estas localidades han sido en algún momento, desde 1996 hasta hoy, el pueblo más pequeño de España. Pero sobre todas ellas reina, sin duda, Illán de Vacas, en la comarca de Talavera de la Reina. Este municipio ha sido sistemáticamente en todos estos años el que menos habitantes censados tiene, y así continúa, según las estadísticas del INE; solo cedió su liderazgo en 2003, 2015 y 2016. Además, en 13 de los 21 años contabilizados en esta serie ha mantenido su primera posición en solitario. En 2013 llegó a tener un solo habitante y en 2017 cuenta con cinco. Eso sí, que estén censados allí no significa que realmente vivan en el pueblo. Pero las cifras son las cifras.

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Al margen de curiosidades estadísticas, las autoridades siempre han intentado fusionar estas localidades con otras cercanas, por motivos de eficiencia y eficacia administrativa. Algunas veces lo consiguen pero otras, sorprendentemente, no. Es el caso de Illán de Vacas. En diciembre de 1989 la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha decidió su anexión a alguno de los municipios cercanos y para ello pidió a la Delegación del Gobierno un informe completo de las circunstancias del municipio. El informe se terminó en marzo de 1990 y recomendaba sin dudas la anexión a Los Cerralbos. Tanto la decisión política como el informe técnico eran taxativos pero, por algún motivo que desconocemos, la anexión no llegó a producirse.

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Algunos años antes, en 1984, el Ministerio de Administración Territorial había estado buscando información sobre los municipios que funcionaban en régimen de “concejo abierto”. Estos municipios son aquellos que, por su escasa población, no pueden tener un Ayuntamiento formalmente constituido, y toman sus decisiones en reuniones abiertas de todos los vecinos. Como es lógico, Illán de Vacas era —y es— uno de ellos. El Gobernador Civil realiza un informe breve pero preciso en el que detalla cómo funcionaba el “concejo abierto”. Las reuniones se celebraban en alguna casa particular o en la Casa Consistorial de Los Cerralbos, y solo cuando es absolutamente necesario, “es decir, dos o tres veces al año, como máximo”. Las convocatorias se hacían de boca en boca, sin formalidades, y las decisiones, hasta esa fecha, siempre habían sido por unanimidad, puesto que participaban entre cuatro y cinco vecinos que, según se nos dice, son aproximadamente un tercio del total de la población.

Nos podemos hacer una idea del aspecto del pueblo en esos años a través de las dos fotografías aéreas que se realizaron en 1990 para la confección del Catastro. En la primera podemos comparar el tamaño de Illán de Vacas con Los Cerralbos, que por entonces contaba con unos 480 habitantes. La segunda es una ampliación que nos permite apreciar cómo el pueblo consta de apenas cuatro o cinco construcciones, que, a grandes rasgos, se mantienen hoy en día en pie. Para finalizar, digamos que en nuestro archivo conservamos cuatro fragmentos de protocolos notariales de esta localidad, fechados entre 1684 y 1715.